Guadalupe Maravilla
Disease Throwers As An Instrument for Healing

Located on Level 1


Informative Text

Transcript:

Hello, my name's Guadalupe Maravilla. I'm an artist, and this is my exhibition Purring Monsters With Mirrors On Their Backs.

Everything that I do relates to my lived experience. I was part of the first wave of undocumented children to come to the United States in the 1980s. I was escaping the civil war of El Salvador. I'm also a cancer survivor. All the work that I do with the communities, to the actual Disease Throwers, which are the sculptures that you see here in this exhibition, stem from that. That is the core of it.

Disease Throwers themselves to me are sculptures. They are healing instruments. They are objects to be exhibited, but also these sculptures that activate healing. And how they're made is really important. I retrace my own migration route. I go back to Central America and Mexico. And at first it started as a journey for me to go back and confront trauma in order to heal it. And then I realized that I started bringing objects back with me, and I felt like they were really charged and really powerful from those lands.

And then eventually I started making them into the sculptures and they became part of the Disease Throwers. Every sculpture that you see has objects from those lands that I've collected.

The sculptures also have these gongs, they have the same sound frequencies as elements like the wind, like water. And we use that as a form of healing. As a sound healer, I really believe that healing work is an individual's work. I believe everyone is their own medicine. Everyone is their own healer. Each individual has to do their own work. I don't believe we're going to heal anyone with a special gong or a magic wand, or a special sculpture. When we activate the sculptures whether it's in the church, community center, or in the museum, what we do is open up the portals for the sound to start creating the healing space. And individuals have to do the healing work themselves.

 


Informative Text

Transcripción:

Esta es una traducción del material provisto en inglés por el artista.

Hola, mi nombre es Guadalupe Maravilla. Soy artista y esta es mi exposición Purring Monsters With Mirrors On Their Backs (Monstruos ronroneantes con espejos en la espalda)

Todo lo que hago se relaciona con mi experiencia vivida. Fui parte de la primera ola de niños indocumentados que llegaron a Estados Unidos en la década de 1980 escapando de la guerra civil en El Salvador. También soy un sobreviviente de cáncer. Todo el trabajo que hago con las comunidades, hasta los propios Disease Throwers (Lanzadores de Enfermedades, las esculturas que ven aquí en esta exposición), parte de eso. Ese es el núcleo de lo que hago.

Para mí, los Lanzadores de Enfermedades son esculturas y son instrumentos de sanación. Son objetos para ser exhibidos, pero también estas esculturas que activan la sanación. La manera que se hacen es muy importante. Vuelvo sobre mi propia ruta de migración. Vuelvo a Centroamérica y México. Al principio comenzó como un viaje para mí de regresar y confrontar el trauma para poder curarlo. Y luego me di cuenta de que comencé a traer objetos conmigo y sentí que estaban realmente cargados y realmente poderosos de esas tierras.

Y finalmente comencé a convertirlos en esculturas y se convirtieron en parte de los Lanzadores de Enfermedades. Cada escultura que ves tiene objetos de esas tierras que he coleccionado.

Las esculturas también tienen estos gongs, tienen las mismas frecuencias de sonido que elementos como el viento, como el agua. Y lo usamos como una forma de curación. Como sanador sonoro, realmente creo que el trabajo de sanación es un trabajo individual. Creo que cada uno es su propia medicina. Cada uno es su propio sanador. Cada individuo tiene que hacer su propio trabajo. No creo que vayamos a curar a nadie con un gong especial, una varita mágica o una escultura especial. Cuando activamos las esculturas, ya sea en la iglesia, el centro comunitario o el museo, lo que hacemos es abrir los portales para que el sonido comience a crear el espacio de sanación. Y los individuos tienen que hacer el trabajo de curación ellos mismos.